Viajes Forward: Las mamás que me inspiraron a viajar

Cuando era niña mi madre me contaba mucho sobre todos sus viajes que hizo cuando yo aún no existía ni estaba en planes. Desde adolescente, ella decidió irse a probar suerte a Estados Unidos, al lado de mi abuelo, quien trabajaba en Sacramento, California.

Allá vivió muchos años y viajó por distintos lugares de la Unión Americana, el único destino que conoció además de nuestro bello México.

Después de un tiempo volvió a Guadalajara donde conoció a mi padre y se casó con él. Juntos viajaron y recorrieron casi todo México, tomaban autobuses y se iban de excursión a distintas partes del país, hasta que nací yo. De los viajes de mis padres sólo me quedaron fotos con las que mi madre contaba sus aventuras viajeras y las ganas de visitar todos esos lugares.

No viajé mucho con mi madre, si acaso un par de veces en la adolescencia cuando se iba conmigo a su pueblo, San José de Gracia en Michoacán. En uno de esos viajes conocí a mi tía Nena, nunca me imaginé que ella se convertiría en algo así como una “segunda madre”, mentora de la vida y también de los viajes. Casi cuatro meses del año prácticamente vivía con ella durante todas las vacaciones, juntas viajamos por distintos pueblos de Michoacán y Guanajuato. También me contaba muchas de sus anécdotas de sus viajes a Estados Unidos y aventuras por muchos rincones de México; sus relatos eran como cuentos de comedia en medio de la naturaleza mezclados con experiencias de lujo y acción dignas de una película.

Pero sin duda, una de las mujeres que me empujó a viajar y me dio mucha inspiración fue mi tía Armida, a ella la conocí la primera vez que vine de vacaciones a la Ciudad de México. Desde que le pedí que me acompañara a una misión imposible al sur de la ciudad ella se convirtió en mi cómplice de aventuras y también disfrutaba escuchar sobre sus viajes con sus compañeros de la escuela donde fue maestra. Cada vez que la visitaba la acompañaba a alguno de sus viajes a lugares cercanos a la Ciudad de México y pronto también me adoptó como su “hija postiza”. Admiraba su capacidad para andar “del tingo al tango”, pese a que ya tiene una edad avanzada y su salud no es la mejor, mi tía viajaba una, dos o hasta tres veces al mes y a veces era difícil encontrarla en casa. Ahora dice que yo le di la vuelta a la moneda y seguí su ejemplo porque me encanta viajar.

Este mes de mayo algunos de los contenidos de la página de Forward Travel están inspirados en estas tres mamás viajeras, en lo que aprendí de ellas y sus consejos.

En nuestro especial de mes hablaremos sobre hoteles muy candentes donde podrás cumplir todas tus fantasías. También tendremos muchos tips de viajes, destinos, curiosidades de algunas ciudades y un recorrido por la gastronomía italiana.

Felicidades a todas las mamás viajeras.

Roxana Zepeda. Editora Web de Forward Travel.