Cómo combatir el jet lag en tres pasos

Por: Andrea Mendoza Galindo.

Una de las cosas más molestas que pueden pasar durante o después de un viaje es sufrir los estragos del cambio de horario, pero a pesar de que no puedes erradicar este mal por completo sí hay varias cosas que pueden ayudarte a pasarlo de la mejor manera.

Aunque es un término muy conocido, no está de más explicar qué es el jet lag, sucede cuando el cuerpo viaja por distancias muy largas y se desequilibran sus periodos de sueño debido a los cambios de horario de tu destino. Los síntomas más comunes son fatiga, somnolencia, molestias estomacales, náuseas, vómito y dolores de cabeza, aunque dependiendo de la persona pueden ser menos o más manifestaciones. Un hecho muy común y casi irrefutable es que se altera por completo el ciclo de sueño, situación que provoca que no puedas dormir por las noches y por los días tengas ganas de tomar siestas.

Para reuniones de trabajo o incluso para viajes de placer, el jet lag puede ser un gran dolor de cabeza, literal y metafóricamente. De entrada porque tu estado de alerta es menos ágil, pero también porque no te permite disfrutar al cien tu destino. Lo peor es cuando quedas con esa resaca incluso una vez que volviste a casa, por eso es que para aminorar los males y saber cómo manejarlos es necesario prepararse antes, durante y después de viajar. Varios estudios afirman que los hábitos cambian según la dirección en la que vaya tu vuelo, ya sea de este a oeste o de oeste a este, así que tómalo en cuenta antes de empezar a prepararte. Recuerda que en cuanto más husos horarios cruces mayores serán los efectos, independiente a la dirección que lleves.

Te puede interesar: Síntomas del jet lag y cómo superarlo

Antes

En teoría, mientras más saludable sea tu vida menos sufrirás de jet lag, pero si tomamos en cuenta que los estilos de vida de los viajeros son muy diferentes no podemos usar eso como regla. Lo que sí puedes hacer es prepararte unas semanas antes de tu viaje, es decir, cambiar tus horarios de sueño de manera que se asemejen mucho a los horarios que tendrás al otro lado del mundo. Si viajas al oeste tendrás que atrasar tus horarios: comer más tarde, dormir más tarde, hacer ejercicio más tarde y demás. Al contrario, si viajas al este lo recomendable es que adelantes todos tus horarios, trates de despertarte antes y muevas tu agenda algunas horas.

Un esencial es intentar que el horario de tu vuelo concuerde con el horario al que tu cuerpo está acostumbrado, por ejemplo, volar de noche para poder dormir en ese trayecto o volar de madrugada de manera que las horas en el avión sean equivalentes a tus horas de sueño, ahí entra en juego la disponibilidad y tu habilidad para elegir la hora estimada de despegue.

También procura limitar tu ingesta de alcohol, tabaco y café días antes del viaje, entre menos sustancias tóxicas tengas en el cuerpo, los efectos secundarios serán menores. Trata de hacer comidas ligeras los días anteriores, así como incrementar tu consumo de agua, a estas medidas también es recomendable sumarle las condiciones en las que subes al avión, trata de estar relajado y lo menos estresado posible, de la misma manera intenta ir descansado. Por último, cambia la hora de tu reloj a la hora de tu destino una vez que ya estés dentro del aeroplano.

Te puede interesar: Tips para verte mejor y a la moda mientras viajas

Durante

Algunos consejos anteriores a tu vuelo aplican también durante tu vuelo, por ejemplo: tomar agua, no beber alcohol ni cafeína y evitar las comidas pesadas. Muchos viajeros de negocios acostumbran trabajar en el camino, ¡no lo hagas! Tu ciclo de sueño se alterará muchísimo más si obligas a tu mente a trabajar en horarios no establecidos. Procura no usar computadoras, celulares o tabletas; de la misma manera intenta no leer ni escribir.

En caso de que ya hayas dormido y no tengas sueño o por el contrario no puedas dormir, no te quedes estático, mejor párate a caminar, haz estiramientos en tu asiento o cambia constantemente la posición en la que estás acomodado. En caso de ser posible dale unas vueltas al avión, camina entre los pasillos y haz todo el ejercicio que el espacio te permita. Si estas actividades te provocan hambre los alimentos con mucha vitamina C son buenos aliados, el agua simple y las frutas o verduras también pueden jugar un papel importante. En tanto sea comida ligera será más fácil para tu cuerpo digerir y utilizar la energía restante para mantenerte alerta.

Dormir no siempre es una buena opción, si vas a llegar a tu destino de noche lo mejor será que no duermas mucho para que una vez pisando tu hotel corras a tu cama a descansar. Ahora que si vas a llegar de día entonces lo ideal es dormir y hacerlo con un antifaz para procurar que no le entre nada de luz a tus ojos, además puedes colocarte tapones de oídos para no despertarte por el ruido de otros pasajeros.

Te puede interesar: ¿Qué es el jet lag, cómo lo combaten los pilotos y qué hacer para que no te pegue?

Después

Una vez en tu destino trata de adecuarte a los horarios del lugar, te hará muy bien exponerte a la luz solar, ese es el mejor estimulante para regular tu reloj biológico. Si viajas al oeste la luz de la tarde será tu mejor aliada, si viajas al este la luz de la mañana te ayudará de manera formidable. Aunque estés muy cansado, hacer ejercicios leves durante el día también te ayudará de manera considerable. Cuanto menos duermas y tomes siestas, mejor, procura ganarle al cansancio para que tu cuerpo sólo duerma de noche. Si no puedes controlar el agotamiento entonces duerme menos de 30 minutos, nunca excedas ese tiempo.

Come proteínas y carbohidratos, éstos te darán energía para continuar con tus actividades, también ingiere algunas almendras, las semillas son ricas en melatonina, un agente natural que regula el sueño. Toma en cuenta que el aire de los aviones no es igual al aire fresco, no hay humedad, así que que después de pasar varias horas en un avión los viajeros se deshidratan, tomar bebidas naturales o ricas en sodio ayudará a regular la hidratación de tu cuerpo.

Aunque estés muy emocionado por los primeros días de tu viaje, intenta llevar un ritmo de vida leve al menos los primeros dos días. No presiones a  tu cuerpo a hacer más cosas de las que puede, en este tiempo sigue evitando ingerir sustancias como alcohol, cafeína y cigarro, al menos en lo que tu ciclo normal de vida vuelve a regularse.

Trata de dormir una vez que el sol se haya ocultado, cuando ya estés en tu cama apaga todo generador de luz para que tu habitación esté lo más oscura posible. También evita escuchar cualquier tipo de ruido, para esto es bueno silenciar todos tus dispositivos electrónicos. Por último, acuéstate sin pendientes, sin cosas por hacer y sin preocupaciones, duerme tranquilo y deja que tu cuerpo haga lo suyo para adecuarse.

Otros tips que no debes ignorar:

En caso de tomar medicamentos con horario es esencial acudir a tu médico antes del viaje para que te indique los cambios que debes hacer en tu rutina con los fármacos.

Mucha gente toma melatonina para contrarrestar los efectos del síndrome transoceánico, si quieres recurrir a esta opción también es esencial ver a un profesional.

Aunque muchos consideran que la terapia con luz artificial es muy efectiva si no lo haces de manera correcta puede empeorar tu caso, en general, tanto los viajeros como los expertos recomiendan intentar con soluciones naturales.