Parque Nacional de Acadia: Donde los amaneceres son eternos

Por: Andrea Mendoza Galindo.

Todo empezó en 1915 cuando dos ciudadanos de la región donaron 4,450 hectáreas a la comunidad, entonces la gente que vivía en la región se empezó a preocupar por la conservación del espacio y la posibilidad de que se urbanizara. A partir de eso se encargaron de crear una iniciativa que evitara la compra de los terrenos y permitiera mantenerlos tal cual estaban. Cuatro años después de que todo comenzara, la zona se convirtió en el primer parque nacional del este de Mississippi pero no fue hasta principios de 1929 que fue nombrado como Parque Nacional de Acadia. Actualmente, su superficie total es de más de 19,300 hectáreas y, con el fin de permitir que el parque crezca, muchos propietarios de tierras cercanas siguen donando terrenos.

Acadia está situado al noreste de Estados Unidos, en el estado de Maine. A pesar de que recibe mucha ayuda de iniciativa privada, está bajo la gestión del Servicio de Parques Nacionales. Como se trata de una superficie gigantesca, el parque es hogar de 40 especies de mamíferos y 400 especies de plantas. Una zona está en contacto directo con el Océano Atlántico, otras zonas tienen pequeños lagos, por lo que la región también cuenta con una topografía variada. Costas rocosas, montañas de granito, estanques y grandes claros de pasto forman parte de su atractivo. Acadia es una mezcla de dos entornos maravillosos: en gran parte del parque lo único que hay son árboles, rocas y plantas, por otro lado, hay asentamientos marinos, el mar rompiendo olas o lagos con aguas quietas.

Lo que puedes hacer

Después de saber que Acadia cuenta con un terreno extenso lleno de variaciones geográficas, así como especies de flora y fauna, imaginarás que siempre hay algo que hacer. Una de las maneras más increíbles de ver la majestuosidad de los paisajes es haciendo senderismo, y desde que se abrieron las puertas, le han puesto especial atención a esta actividad. Las rutas abarcan más de 193 kilómetros y están interconectadas entre sí, existen cuatro niveles de dificultad: muy fácil, son caminos lisos a nivel de piso; fácil, terrenos irregulares pero también a nivel de piso; moderado, con algunas pendientes; y, finalmente, extenuante, caminos con pendientes pronunciadas y subidas constantes.

Si tus inclinaciones son más acuáticas, en casi todos los lagos puedes rentar canoas y kayaks. Para emociones un poco más intensas es recomendable probar los kayaks de mar y remar contra corriente. Otra opción es navegar en una de estas balsas sobre el lago Long Pond, si te decides por este lugar seguramente verás algunas águilas, patos, pájaros carpinteros y demás aves. La última alternativa es embarcarse en un kayak al amanecer o al anochecer, estos tours donan parte de las ganancias a la conservación del espacio. Además, hay tres playas dentro del parque, en un día caluroso está permitido meterse a nadar o sentarse en la arena a observar las olas.

El ciclismo es también ideal para conocer Acadia, hay 72 kilómetros de carreteras adecuadas para andar en bicicleta. La ruta de Loop Road es la principal y conecta al parque con los pueblos cercanos, a lo largo de esta vía verás la playa, el Agujero del Trueno, la Montaña de Gorham, un acantilado y hasta establos. Un camino un poco más complicado es el Carriage Road, la carretera tiene algunos terrenos irregulares y comparte el camino con caballos y peatones, por lo que es necesario saber la reglas de cortesía de carretera. El más difícil es Summit Road, está pensado únicamente para ciclistas experimentados, el camino culmina en la cumbre de la Montaña de Cadillac.

Para hospedarte

Alrededor de Acadia hay al menos 16 pueblos que también tienen muchos atractivos y que, por su cercanía o incluso por estar dentro del parque, te permiten llegar caminando a la reserva. Los más concurridos son Bar Harbor, Trenton, Bass Harbor y Southwest Harbor.

Bar Harbor recibe una gran cantidad de visitantes al año, tiene grandes hoteles, muchos bares, museos, tiendas y la Universidad del Atlántico. Por estar cerca de mar, los entornos del pueblo pueden estar llenos de luz o inundados en niebla, de cualquier forma, en este lugar siempre hay yates y embarcaciones surcando el océano o esperando en el puerto. Para hospedarte con todas las comodidades y lujo está el Harborside Hotel, Spa & Marina, es un resort para ir en familia o para eventos sociales, tiene club de playa, un pequeño puerto, grandes albercas y spa.

Trenton es de estilo más sencillo, los lugares para salir son más pequeños y generalmente son administrados por familias que llevan toda su vida en Maine. Aquí puedes comprar langosta o almejas recién salidas del agua, incluso puedes pescarlas y cocinarlas. Alrededor sólo hay naturaleza, razón por la que casi todos los restaurantes tienen zonas para comer en interiores o exteriores. Los sitios para alojarse generalmente son cabañas, Goose Cove Cottage es uno de esos sitios. El hotel abarca casi una hectárea de bosque y tranquilidad, aunque está muy cerca de las zonas comerciales es perfecto para desconectarse del ruido y las multitudes.

Sin embargo, el pueblo pesquero por excelencia es Bass Harbor. Lo que más llama la atención del lugar es el faro que se cierne sobre un acantilado e ilumina todo el puerto, la torre tiene un mirador abierto al público que sin duda ofrece una vista panorámica espectacular. Para disfrutar del panorama, una opción son los bungalows llamados Seal Cove, éstos tienen acceso directo a la laguna y cuentan con todo lo necesario para hacer amena tu estancia, además son pet friendly y se encuentran muy cerca de las zonas que admiten mascotas dentro de Acadia.

Muchas personas optan por quedarse en Southwest Harbor, la ciudad es hogar de grandes tiendas, galerías y restaurantes. Tiene también grandes muelles, el Museo Wendell Gilley, el Museo del Automóvil y una preciosa biblioteca. Una de la propiedades más singulares de la zona es el hotel boutique The Inn, una casa victoriana construida en 1884 de sólo siete habitaciones que ofrece atención personalizada y deliciosos desayunos caseros. Está rodeado de jardines inmensos pertenecientes al parque nacional.

De comida y langostas

La gastronomía del parque (y de todo el estado) se basa en un platillo estrella, la famosa langosta de Maine. Este crustáceo vive en las aguas de la región por lo que se sirve directo del mar a la mesa. Como es la comida predilecta, la forma de servirla es muy variada pero igualmente deliciosa, hay desde estofado de langosta hasta langosta al vapor.

El clásico y más antiguo restaurante del parque es Jordan Pond House, está en Loop Road y su vista da directo al lago. Desde 1800, el restaurante ha mantenido el concepto de su decoración y aún conservan la tradición de servir té por la tarde, y, por supuesto, sirve el platillo insignia de la zona.

En un ambiente más relajado está Geddy’s, en Bar Harbor. Su menú se basa en mariscos locales pero además sirve carnes y fusiones de platillos de la región con gastronomía internacional. Dentro de sus bebidas hay cocteles clásicos y cervezas artesanales, al caer la noche tienen música en vivo.

Para una comida más internacional, y también más alejada de los mariscos, puedes ir a La Bella Vita, toda la decoración se basa en el estilo italiano y su oferta gastronómica también se basa en esto. El lugar es perfecto para disfrutar de una copa de vino, pastas, pizza y ensaladas. Su vista al lago combina con los hornos de piedra en que se cocinan sus platillos, forma parte de los restaurantes del Harborside Hotel.

Más actividades

Otras atracciones menos comunes son los vuelos en avionetas, los tours en vehículos todoterreno, la renta de cuatrimotos, paseos en pequeños cruceros y la práctica de rafting.

Para acampar

El parque cuenta con cinco lugares específicos para montar casas de campaña, sin embargo, es necesario hacer reservación según el número de personas que vayan y las actividades que quieran realizar. Los más accesibles y grandes son: Blackwoods, a 8 kilómetros de Bar Harbor, Seawall, a 6 kilómetros de Southwest Harbor y Schoodic Woods, a 5 kilómetros de Winter Harbor.

Planea tu visita

Acadia tiene temporadas en que no está abierto en su totalidad, antes de viajar es recomendable consultar si la temporada es propicia para visitarlo. Puedes consultar el calendario en la página oficial del Servicio de Parques Nacionales: nps.gov

Pet friendly

En algunas zonas se permite la entrada a mascotas, incluso para acampar con ellas, así que puedes vivir la experiencia con toda la familia.

Acadia en la red

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