Cómo divertirse en un “all inclusive” sin endeudarse en el intento

Autor: 
Por Andrea Mendoza Galindo

La pesadilla de muchos viajeros es salir del hotel en el que se hospedaban y darse cuenta que deben mucho dinero por cosas no incluidas en su reservación. Si no quieres que te pase a ti, aquí está lo que debes saber para no enflacar tu cartera en un resort todo incluido.

Tal vez hayas escuchado historias de gente que tomó vacaciones en un all inclusive pensando que todos sus gastos ya estaban cubiertos, pero a la hora de hacer check out una cuenta gigantesca estaba esperando por ser saldada. Usualmente, en un hotel todo incluido la gente se olvida de buscar lugares para comer o para entretenerse, pues en teoría eso está incluido en la tarifa que pagaron, pero sucede muy a menudo que no toman en cuenta las letras pequeñas del contrato y terminan gastando más de lo esperado.

Hay una realidad sobre los all inclusive, están pensados para viajeros que no deseen salir del hotel o que quieran salir sólo ocasionalmente, ofrecen la comodidad de estar en el complejo sin la necesidad de salir a buscar algo en las afueras. En muchos casos, las personas que optan por esta opción son los estadounidenses baby boomer y las que viajan con niños o las que quieren descansar sin necesidad de salir a recorrer su destino.

El concepto de estos resorts está dirigido a quien quiera descansar y relajarse, funciona para olvidarse del mundo y tener todo a la mano sin dejar de lado el lujo y la comodidad.

Usualmente, cuando haces check in te informan las especificaciones generales acerca de tu hospedaje y las amenidades a las que eres acreedor. La dinámica de estos lugares es muy sencilla, reservas tu número de noches y en cuanto llegas te colocan una pulsera que te identifica como huésped, en algunos casos el color de la pulsera también indica cuánto está incluido en tu paquete. Cada vez que ordenes algo, los trabajadores del hotel te pedirán el número de habitación y te darán una cuenta que debes firmar, así es como se registran tus consumos.

En la mayoría de los casos, el hotel te proporcionará una hoja con el desglose de tus cosas incluidas cuando hagas el check in, si no es así, entonces la hoja de especificaciones deberá de estar en la mesa de noche o en algún escritorio de la habitación. Leer esa hoja con detenimiento es la primera recomendación y una de las más importantes, además te ayudará en caso de que te quieran cobrar algo que sí tenías incluido. Pero si eso no es suficiente entonces te servirá saber que, básicamente, las formas de salirte de tu presupuesto son tres: en comidas y bebidas, en actividades del hotel, y en propinas.

COMIDAS Y BEBIDAS

Piensa bien antes de empezar a ordenar bebidas, por ejemplo, pasa a menudo que las bebidas alcohólicas no se encuentran dentro del paquete o sólo se encuentran las nacionales pero no están incluidas las que son de importación. Muchos de los problemas surgen desde ahí, que en el calor de la playa o la alberca la gente pide refrescantes sin reparar en qué es lo que están ordenando. Entonces, si eres consciente de lo que sí pagaste y lo que no, será más fácil que no gastes más de lo debido. Ahora que si vas a pedir bebidas preparadas pregunta cuáles son los ingredientes, otra de las formas en las que se fuga el dinero es al ordenar cocteles sin saber qué es lo que contienen y si los componentes se encuentran dentro del presupuesto pagado.

En cuestión de alimentos, casi todos los restaurantes de casi todos los hoteles de este tipo tienen horas de comida específicas, eso también debe aparecer en la hoja de instrucciones. En caso de que no acudas a la hora especificada hay de dos: o simplemente no podrás comer o tendrás un cargo extra por salirte de los horarios. Recuerda que los hoteles todo incluido son muy grandes y reciben una buena cantidad de huéspedes, a veces necesitas reservar unas horas o incluso unos días antes tu lugar para cenar o comer cuando el hotel cuenta con un restaurante de especialidades. Es difícil que los restaurantes gourmet formen parte de la reservación, para esto es importante ubicar los que implican un cargo adicional.

Lo último en este rubro es tener cuidado con lo que se encuentra en tu habitación, es muy común que los cuartos estén equipados con cafeteras y tengan botellas de agua, casi siempre tienes derecho a una o dos botellas de agua al día y a una o dos tazas de café o té, después de eso, toda el agua, café y té que consumas va directo a tu cuenta. Consulta si las bebidas y snacks del minibar son tuyas, tomar la comida que está en tu dormitorio también genera gastos, si cerca de refrigerador hay un menú con los precios es seguro que tendrás que pagar por lo que consumas de ahí.

ACTIVIDADES

Los resorts all inclusive suelen tener muchas actividades, pues acorde a la idea primordial de hospitalidad, puedes pasar todo el día en el hotel sin aburrirte. Pero aunque las dinámicas están pensadas para que ocupes tu tiempo, no todas forman parte de la tarifa y, como sucede con los alimentos, en varias de ellas se requiere hacer reservación para alcanzar lugar. El principio de lo que no está incluido es básico, representa un gasto extra si para la actividad: se utilizan vehículos automotores, si se necesita equipo especial o requieren salir del hotel. Si lo que tienes planeado son actividades en las albercas, en zonas comunes, en áreas grandes del hotel o en el kids club, puedes ir con la seguridad de que están dentro del coste.

Otro punto a tomar en cuenta son los shows y las actividades nocturnas, en el complejo habrá bailarines, noches temáticas, espectáculos de acrobacias y demás, si dichos shows tienen lugar en el lobby o en foros accesibles a todos los huéspedes seguramente son “gratis”. Si por el contrario tienen el acceso controlado y se tratan de espectáculos especiales, es probable que debas pagar por ellos. En varios casos el cargo extra tiene que ver únicamente con solicitar o sentarse en asientos especiales o con mejor vista, ten cui- dado con el lugar que eliges para disfrutar de la noche o las presentaciones, vale la pena estar un poco lejos pero conservar tu cartera intacta.

PROPINAS

El caso de las propinas en un all inclusive es muy particular porque varía mucho dependiendo del resort. Como en las otras ocasiones, en la hoja que te proporcionan al inicio o en tu reservación debe estar especificado si la tarifa que pagaste incluye o no este gasto. En caso de que no esté especificado, la forma más fácil de saber si debes o no dejar dinero extra es ver si en la cuenta que te pasan cada que consumes algo hay un espacio reservado para que anotes el porcentaje o la cantidad exacta de propina. Y si cada vez que te pasan esa cuenta cargas dinero a tu habitación, es muy fácil que no notes cuánto estás gastando en las remuneraciones a los empleados del hotel. Lo infalible, entonces, para no perder el control de esos pagos es tener dinero en efectivo y pagar las propinas de esa manera, así es más fácil que seas consciente de todo lo que estás invirtiendo y no tendrás que pagar nada extra al momento de hacer tu check out.

Pero también es cierto que tal vez no quieras estar en la playa o en la alberca cuidando tu cartera o cargando más de lo que deberías, si optas por pagar las propinas al final de tu estancia lo mejor para saber cuánto estás dejando por los servicios es llevar una cuenta estimada y añadirle dinero conforme tu consumo. Probablemente no quieras tener tu cartera a un lado de ti pero seguro tu celular sí te acompañará a todos lados, entonces úsalo como herramienta para ir anotando el monto de cada propina que dejas y así no estés desprevenido cuando abandones el hotel.

PARA TOMAR EN CUENTA

Si eres un viajero inquieto que no soporta estar encerrado mucho tiempo, un hotel “all inclusive” no Es una buena opción. Pero si te gusta tener todo bajo control, planear itinerarios y permanecer en el hotel, un todo incluido es la opción ideal.

Considera que los siguientes servicios casi siempre tienen cargo adicional: internet de banda ancha, renta de películas, niñera, spa, lavandería y servicio médico especializado.