5 Destinos imperdibles para conocer Chile

Por Tali Akuka y Paula Prensa (www.taliakuka.wixsite.com/otrosaires) IG: tali.akuka y twitter @taliakuka 

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1.   Valparaíso bohemio

“VALPARAÍSO, qué disparate eres, qué loco, puerto loco, qué cabeza con cerros, desgreñada, no acabas de peinarte, nunca tuviste tiempo de vestirte, siempre te sorprendió la vida…

Empezamos nuestra ruta en Valparaíso, la ciudad portuaria a la que Neruda le dedicó un poema. Es el puerto más grande de América Latina, se ubica a 112 kilómetros de Santiago de Chile. Es un laberinto de colores en el que nos perdimos y disfrutamos de los cerros, y la arquitectura de una ciudad sin planificación. Exploramos su parte más bohemia, sus cerros con casitas de colores construidas en consonancia con el terreno y con una serie de edificaciones que se convierten por momentos en un caos visual.

Es encantador recorrer sus calles a pie, descubrir su arte a montones que brota por toda la ciudad. Las paredes están intervenidas por murales y grafitis que son un regalo para los ojos. “Valpo”, como la denominan los chilenos, te enamora por su arte y su estilo arquitectónico. Es una confluencia de edificios de la época victoriana con una improvisación de estilo amoldada al lugar que tuvieron sus pobladores para construir en los cerros.

Su centro histórico es Patrimonio de la Humanidad. Recomendamos caminar las callecitas del Cerro Alegre, cuyo nombre se debe a que las casas tenían amplios jardines exteriores. También visitar el Cerro Concepción y experimentar la subida al lugar en los típicos ascensores que trasladan a sus pobladores. En el camino puedes degustar uno de los mejores helados artesanales elaborados con ingredientes típicos de Chile, en la heladería La Morada Alegre. Nosotras elegimos el sabor harina tostada, elaborado en base a harina de maíz tostado que recuerda como utilizaban los mapuches este cereal para conservar sus propiedades saludables. También probamos los sabrosos sabores frutales, súper recomendables por su calidad.

2.   Santiago urbano

Hicimos una parada en la ciudad capital y subimos caminando al cerro San Cristóbal, parte del Parque Metropolitano, conocido como el parque urbano más grande de América Latina. Allí disfrutamos de un espacio verde maravilloso y de una vista 360º que incluye a la cordillera de Los Andes, ideal para contemplar el atardecer. Es el segundo punto más alto de la ciudad (880 msnm) y cuenta con 10 miradores. Con entrada gratuita, locales y turistas lo visitan para realizar diversas actividades de esparcimiento y deportivas. También se puede ascender en bicicleta.

Al pie del cerro, en la noche recomendamos visitar el barrio Bellavista que se caracteriza por la gran variedad de bares y restaurantes. Nosotras cenamos en Azul profundo, inspirado en el poeta y el mar, que además de destacarse por su ambientación de barco antiguo lo hace por los productos frescos que ofrece, todos con el “sello azul” que certifica el consumo responsable y la pesca sustentable. Degustamos el delicioso plato de pescados grillados: filete de salmón, tilapia, reineta y blanquillo acompañado con espinacas a la crema, papas doradas y tomates. Para maridar, ofrecen una extensa carta de vinos y aperitivos.

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3.   Punta Choros natural

Sin dudas, un tour que realmente vale la pena realizar es el de la Reserva Nacional del Pingüino de Humboldt. En medio de la “camanchaca” -neblina costera característica de la región- salimos muy temprano desde La Serena con la agencia Viajes Mirador que incluye todo: guía profesional, traslado, entrada a la reserva, tickets de navegación y almuerzo con menú completo. La elegimos porque cuenta con el sello de calidad turística y promueve el turismo sustentable. Por ese motivo, para evitar el alto tráfico marítimo y no alterar a las especies, alrededor de las 8.30 nuestro grupo era el único que estaba subiendo a la lancha desde la caleta de Punta Choros.

Primero recorrimos la isla Choros y pudimos observar, además de grandes colonias de pingüinos, aves como cormoranes, pelícanos, piqueros, gaviotines sudamericanos, entre otras especies. Luego desembarcamos en la isla Damas, de aguas cristalinas y turquesas, pero donde no se permite bañarse en pos de proteger a la fauna. Allí hicimos una caminata por los senderos autorizados y llegamos a un mirador que ofrece una vista maravillosa. Finalmente, la alegría de todos llegó cuando varios delfines nariz de botella nos sorprendieron y comenzaron a saltar alrededor de nuestra embarcación. Tuvimos el privilegio de verlos nadar y jugar al lado de nosotros, en su hábitat natural. Según dicen, ellos perciben el estado de ánimo de los seres humanos y los atraen las personas que transmiten emociones positivas. 

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4.   Bahía Inglesa, playas paradisíacas

Rumbo hacia el norte, desde La Serena llegamos a la ciudad de Copiapó para hacer la conexión a Bahía Inglesa. Tomamos el bus Casther desde la terminal y en tan solo unos 50 minutos llegamos a Caldera. Allí esperan los “colectivos” que en realidad son taxis compartidos y son el único transporte público autorizado para acceder a la ciudad balnearia. El trayecto dura 10 minutos.

Bahía Inglesa se ubica en la región de Atacama y se destaca por tener las playas más lindas: arena blanca (conchilla) y aguas turquesas, cristalinas y muy tranquilas, ideales para nadar y hacer snorkel. Es por eso que muchos la llaman “el Caribe chileno”, aunque la temperatura del agua varía entre los 7ºC y 22ºC según la época del año. El clima es templado la mayor parte del año pero en verano se disfruta del calor durante el día y a la noche refresca. Una de las playas principales, y una de las más concurridas, es La Piscina y queda sobre la avenida El Morro.

Otro dato que pocos conocen y vale la pena saber es que en el lugar se encuentra uno de los yacimientos fósiles más importantes de Chile. Los restos de vertebrados marinos datan de entre 1,7 y 16 millones de años.

-       ¿Dónde alojarse?

Nos hospedamos en el Apart Hotel Playa Blanca, ubicado en frente de playa Blanca y a 300 metros de la avenida principal. Es un complejo de cabañas completamente equipadas, para un máximo de 6 personas. Cuenta con piscina, sauna, wi-fi y televisión satelital. Es un lugar muy tranquilo, ideal para quienes busquen descansar y relajarse. Oscar, su dueño, ofrece atención personalizada a cada huésped y también brinda mucha información precisa sobre lo mejor de la región.

-       ¿Qué hacer?

Además de pasar el día en la playa, se pueden conocer otros lugares. Con Lagarto Chango Turismo hicimos un tour muy completo a los principales atractivos de la zona. Comenzamos por el "Morro Copiapó", conocido como el Morro Ballena por su particular parecido a una ballena que se caracteriza por su formación geológica llena de historia. Luego pasamos por playa Chorrillos, rodeada de acantilados con formaciones esculpidas por la erosión, cubiertos con abundante vegetación producida por vertientes subterráneas, ideal para hacer trekking. También visitamos playa Blanca, de aguas turquesas y cristalinas, que se encuentra a un costado de Puerto viejo, balneario histórico de la localidad de Caldera. Finalmente, llegamos a playa La Virgen, elegida como una de las mejores playas de Chile por sus aguas tranquilas de color turquesa, perfecta para practicar kayak y SUP.

Otra actividad imperdible es hacer snorkel o bucear. Nosotras fuimos al centro de buceo Bahía Mako. La excursión dura medio día y es aconsejable hacerlo a la mañana. Dependiendo del grupo, realizan bautismos submarinos y buceos certificados por PADI.

-       ¿Dónde desayunar, comer y cenar?

Bahía Inglesa también se destaca por la variada oferta gastronómica, de excelente calidad y productos frescos.

Para el desayuno o la merienda, recomendamos El Bahiano Café por su amable  atención y las delicias que ofrece: café de grano, jugos de frutas naturales, alfajores y tortas caseras, sándwiches con queso de cabra y  medialunas rellenas con manjar.

Durante el almuerzo, Plateao es ideal para comer mirando al mar. Degustamos un lomo de carne vacuna con verduras y un risotto de mariscos lleno de ostiones. De postre, tiramisú y mousse de manjar cubierta por chocolate.

Para picar algo típico, Frutti di Mare es famoso por los ostiones vivos y ostiones a la parmesana. También hay empanadas de ostiones y ceviche de pescados de roca de la zona.

A la noche, Domo Lounge es ideal ya que también hay música en vivo. Todos los platos son abundantes y tienen una muy buena presentación. Recomendamos: trilogía de locos (fruto de mar que crece únicamente en chile) a la parmesana, picante y ceviche, risotto de mariscos con ostiones y camarones de la zona,

ceviche de mariscos con acompañamiento de cous cous y lomo de carne con verduras salteadas. De postre, hay que probar tiramisú y crepés con manjar caliente y helado de lúcuma. Dato adicional: allí se realizan las fiestas “Domo Sunset” con DJs en vivo al atardecer varias veces al año.

Para los amantes del sushi, su lugar es Punto de referencia. El sushiman Pablo Ortega prepara sushi taco roll de pulpo con palta y salsa space con un rebozado especial. Otros platos que se destaca son el asado de tira en cocción  de 72 grados al vacío por doce horas acompañado con pastelera de choclo y los ravioles de jaiba (cangrejo de la zona) con salsa pomodoro con visque de camarón. Para el postre, probamos suspiro limeño y pie de mango y maracuyá. También recomendamos el menú especial que ofrecen en el primer piso del restaurante. Está hecho con ingredientes frescos y una cocina con toques gourmet que hacen que sea toda una experiencia para el paladar. Degustamos una ensalada multicolor, un mix de mariscos apanados (camarón, pulpo, pescados) de entrada. Para el plato principal nos ofrecieron un pescado de roca a la plancha con guarnición de arroz con almendras. También una lasaña exquisita de mariscos con olivas negras preparada en el momento por la gran chef Yuri. De postre nos sorprendió con panqueques con manjar y chocolate.

En todos los restaurantes sirven jugos de frutas naturales de estación y ofrecen una vasta carta de vinos y piscos.

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5.   San Pedro de Atacama: desierto, salares y geysers

Nuestra travesía comenzó desde Copiapó hasta Calama con la empresa de autobuses Nueva Andimar Vip. El trayecto dura alrededor de 10 horas y de allí hay que viajar durante una hora en otro bus que llega hasta San Pedro de Atacama. San Pedro es un pueblo en el medio del desierto más árido del planeta en que se camina sobre pequeñas calles de tierra y cuya arquitectura es de casas de adobe. Tiene una tradición cultural del altiplano con influencias incas. Durante el verano se celebra el carnaval y hay distintas procesiones en honor a distintas vírgenes. 

-       ¿Dónde alojarse?

Nos alojamos en el Hostal Hara, un alojamiento familiar que se distingue por su tranquilidad y excelente servicio. Es atendido en forma personal por Elizabeth y su familia que son auténticos atacameños.

Es un hostal que es sustentable: desarrolla altos estándares de calidad que van desde la satisfacción y bienestar de los empleados, la calidad de los servicios, la adquisición de materiales y productos que reduzcan el impacto ambiental, sin dejar de lado el impacto social y medio ambiental. Además, es uno de los únicos establecimientos con el sello Q, de calidad turística.

También pasamos una noche en el Hotel Manada del Desierto que se encuentra en el centro de San Pedro. Es un lugar especial cuyo objetivo es desarrollar una actividad turística con equilibrio y respeto con el medio ambiente. Utilizan energía solar en vez de eléctrica y los ambientes están decorados y pensados de manera ecológica. Por otra parte, tienen piscina para que los huéspedes puedan relajarse, ya que en el desierto durante el verano las temperaturas suelen ser muy elevadas. Es un hotel ideal para parejas o para los más exigentes.

Por último, estuvimos en el hostel La llama loka. Se encuentran a 3 kilómetros del centro. Es un lugar con paisajes agrestes en el que se puede disfrutar de un entorno único. Ofrecen habitaciones compartidas a precios económicos y también individuales con baño privado.

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-       ¿Qué hacer?

Travesía en cuatriciclo por el desierto

Hicimos turismo aventura en quads por el desierto de San Pedro de Atacama con la agencia On Safari. Es una actividad para mayores de 18 años o mayores de 12 años acompañados por un adulto y es imprescindible contar con licencia de conducir. También la hacen en moto. Otras travesías que ofrecen son a la "Cordillera salada", a la "Llanura de la paciencia" y a la "Cordillera de Domeyko". Se realiza un camino hasta el Río Grande que asciende a 4.500 msnm. Es una opción imperdible para los viajeros más aventureros. Además organizan actividades como el avistaje de aves y observación astronómica durante las noches porque el norte de Chile tiene los cielos más claros para este tipo de experiencias.

Geysers y paisajes naturales

Realizamos una excursión con la Agencia Kimal que es parte de un complejo hotelero de calidad. Salimos al amanecer hacia los Geysers del Tatio, un campo geotérmico ubicado en plena Cordillera de los Andes a 4300 metros de altura. Observamos las fumarolas de vapor y los cráteres de barro candente, en un contexto de paisajes naturales de montaña. También se puede tomar un baño termal y mineral en el parque del Tatio. Nos prepararon un exquisito desayuno con jugos naturales acompañados de fiambres, paltas, frutas, panes y pastelería artesanales, omelettes, café, té, yogur y cereales que disfrutamos en el medio de una vista de imponente belleza.

Luego visitamos el pueblo Machuca que se encuentra a 80 kilómetros de San Pedro, en el que viven cerca de 20 familias en un paisaje altiplánico de altura. Se destaca por la calidez de sus habitantes y por tener una bella vista panorámica que se logra desde la iglesia que se ubica en lo alto del cerro.

Laguna Baltinache

En las maravillosas lagunas formadas por salares en donde tuvimos la experiencia de flotar por la cantidad de sal que se concentra en ellas. Es excelente para relajarse y disfrutar de paisajes naturales que asombran por su belleza y colores. Está a tan sólo una hora de San Pedro y no es necesario contratar un tour para ir pero sí hay que llegar en auto o 4x4.

-       ¿Dónde comer y cenar?

Elegimos el restaurant Paatcha Sazón chileno, en el que las especialidades son las carnes. Recomendamos elegir el bife con un puré picante acompañado por una limonada hecha en el momento.

El Toconar también es una excelente opción tanto de día como de noche. Ofrece platos exquisitos realizados con un toque gourmet. Cenamos un bife atacameño, la especialidad de la casa, realizada con carne vacuna sellada con el licor arrope de Chañar y con una adición de frutos secos, acompañada de unas patatas rústicas sazonadas con ají picante chileno.

Para disfrutar a la noche lo mejor es el resto bar Lola. Cuenta con distintos ambientes temáticos: un espacio con música electrónica, otro en la terraza y el tercero es el que más recomendamos, pues cuenta con la animación de Britney Spenser, que propone un karaoke con música para divertirse y cantar.

También ofrecen bebidas de cóctel con ingredientes locales como el Pisco con Rica Rica que es una hierba medicinal que crece en la zona. Se puede acompañar con pastas que elaboran de manera artesanal con rellenos de mariscos.

Agradecimientos especiales: Vicente Gainza, Oscar Palacios, Gabriel Kaladas, Martín Muñoz, Javier Páez, Yuri Aguirre, Pablo Ortega, Roxana Marín, ONG Panthalassa, Feña y Nacho.

Créditos de las fotografías: On Safari, Lagarto Chango, Karina Vázquez N., Eduardo Egaña, Flaviu Codorean, Rudolf Hartmann y Josefina Ramírez.