Así es la Casa de Adoración Bahá’í de Sudamérica

Flor de montaña, Santiago de Chile

El recinto que representa la culminación de los ocho templos continentales de la comunidad bahá’í se funde con la topografía y se alza entre la cordillera como un capullo de rosa.

Arquitecto: Estudio Hariri Pontarini

Ubicación: Cordillera de los Andes, Santiago de Chile

Inauguración: 19 de octubre de 2016

Material: Vidrio borosilicatado fundido, perfiles tubulares de acero, mármol traslúcido portugués.

Diseño y concepto:

Todos los santuarios de la religión bahá’í se construyen bajo diseños y preceptos similares, la premisa es que su estructura siempre esté compuesta por 9 componentes, tal como los picos de la estrella que es su símbolo. El de Chile es el templo (perteneciente a la doctrina) número 9 en el mundo, como todas las casas de adoración tiene 9 puertas de entrada, hay 9 caminos que te llevan al atrio principal y a su alrededor descansan 9 fuentes.

El armazón se inspiró en cómo se ve la luz del sol cuando se cuela por la copa de los árboles y la forma de las canastas de bambú tejido. A pesar de que algunos bocetos fueron hechos a mano, para la construcción fue indispensable utilizar esquemas electrónicos y fabricación digital para que el vidrio que reviste el exterior tomara la forma adecuada.

Era esencial que la iglesia recibiera luz natural durante el día pero durante la noche emitiera resplandor, por eso los materiales son traslúcidos y fueron hechos especialmente para lograr el objetivo. A los alrededores se posan más de 6,000 árboles y un espejo de agua, el diseño del paisaje estuvo a cargo del chileno Juan Grimm.

Datos en concreto: Se desarrollaron 1129 piezas únicas para formar los 9 pétalos. El oratorio y sus jardines ocupan una superficie de 1200 m2, la estructura mide 30 metros de alto y 30 metros de diámetro y en su interior pueden rezar hasta 600 almas.

 Imperdible: En los monasterios bahá’í hombres y mujeres son bienvenidos sin distinción, razón por la que el simple hecho de ir ya es una experiencia. Dentro de la cúpula no hay sacerdotes, íconos o imágenes, todos pueden orar o reflexionar como lo deseen, la única condición es que lo hagan en silencio, así que entrar a ser parte de la quietud es maravilloso.

 

En la red: templo.bahai.cl/