Mazatlán: Tradición legendaria frente al Pacífico

Texto y fotos: Edgar Martínez

Hace algunos años Mazatlán era conocido como uno de los sitios más candentes y alocados durante el spring break, quizá se debía a la magia que se entona en temporada de carnaval, que invita a contagiarnos por lo que resta del año. Bueno, así lo vivía hace por lo menos una década.

Pero la historia cambió, con el tema de inseguridad que se vivió hace algunos años en todo el país algunos viajeros dejaron de visitar este destino, aunque los empresarios turísticos nunca bajaron sus cortinas, al contrario, decidieron enfocar sus esfuerzos en investigar más acerca de los gustos de los viajeros, la gastronomía vivió un nuevo brío mientras aguardaban la llegada de turistas, los hoteleros se reinventaron y los prestadores de servicios turísticos afinaron su vocación. Esto mientras el puente Baluarte Bicentenario que comunica a Durango con Mazatlán concluía su construcción.

Y así fue, los exploradores duranguenses pronto aprovecharon esta vía de comunicación, haciendo 3:30 horas de camino en lugar de 8:30. Así los también los chihuahuense e incluso regios comenzaron a llegar poco a poco, hasta invadir el malecón -el segundo más grande del mundo-, plazas, hoteles y restaurantes, con su entusiasmo.

Así se ve ahora, Mazatlán luce renovado. Descubrimos un nuevo hotel, un nuevo restaurante y visité los sitios favoritos a bordo de una pulmonía, el transporte típico de este gran destino

PASEO TRADICIONAL Y CENA DE AUTOR

El auténtico viajero debe recorrer todo Mazatlán en su primer día. Los principales atractivos siempre ayudan a tener una orientación de la ciudad para familiarizarse con todo. No importa si ya se ha visitado Mazatlán, pues ahora sorprende con nuevos lugares para comer, beber una copa y bailar.

Al norte de Mazatlán se encuentra la Zona Dorada, es ahí donde la imponente urbe hotelera da refugio y diversión en bares y discotecas, el campo de Golf El Cid y los hoteles, como el Holiday Inn Resort Mazatlán, mi hotel anfitrión. Muy diferente es el Centro Histórico, que se encuentra al sur de la ciudad, sus fachadas lucen una arquitectura de tipo neoclásico y barroco que recuerda un pasado floreciente en el que cada casa, calle y balcón, atestigua la mezcla de construcciones de estilo francés, italiano y alemán, debido a la identificación de habitantes extranjeros que durante la colonización radicaron en esta región.

El malecón es un tributo a la organización turística bien planeada, es de los pocos destinos de México que ha respetado el paisaje que ha creado el Océano Pacífico. Con una avenida al frente, sin edificios que interrumpan la vista a turistas y habitantes. Son 21 kilómetros de longitud de este vialidad panorámica que se convierte en un paseo divertido si se hace a bordo de una Pulmonía, el servicio de transporte típico de este lugar, se trata de un taxi tipo carrito de golf inventado aquí mismo y que es sinónimo de fiesta, están equipadas -hasta los dientes- con un gran equipo de luz y sonido que convierte un simple recorrido en una discoteca andante, ideal para escuchar banda sinaloense.

A bordo de una pulmonía hay que llegar a Casa 46, un nuevo restaurante ubicado frente a la Plaza Machado, con una gran vista panorámica si se toma asiento en la terraza. Aquí elaboran platillos de cocina de autor, el chef Marino Maganda ha creado recetas originales con ingredientes típicos de la región, como los mariscos, el pepino, el jitomate y el mango; aunque el pato y el cordero también se encuentran presentes. Recomendable: el falso capuchino de camarones y el robalo con risotto negro, alioli de guajillo y espárragos.

LOS OSUNA Y EL QUELITE

Un escape para conocer otra parte de la región es visitar el poblado de El Quelite, un sitio que podría entrar al catálogo de Pueblo Mágico si se considera que es frecuentado por verdaderos foodies, muchos atraídos por el restaurante El Mesón de los Laureanos.

El Quelite se encuentra a 20 minutos de Mazatlán y se considera como un lugar

pionero en México por promover el turismo rural. Para ello se ha encargado el doctor Osuna, el dueño del Mesón de los Laureanos, que ha promovido al pueblo como si fuera el mismo embajador.

Y se nota desde que el comensal toma asiento en el restaurante, a donde llega el doctor Osuna para darle la bienvenida, toma la orden y comparte historias del pueblo mientras lleva la comanda con sus meseros.

Al Mesón de los Laureanos llegan comensales de diversas partes de México y el mundo tipo, todos hipnotizados por la sazón que emana en la cocina, en donde preparan machaca, lengua de res, manitas de puerco, chiles rellenos, codornices asadas, arroz a la mexicana, nopales y de postre leche con piña, capirotadas, buñuelos, cubierto de papaya, todo un manjar que incita a la gula.

La digestión hay que hacerla caminando mientras se conoce el pueblo, conformado por pintorescas casonas recién rehabilitadas y muchas de ellas convertidas en hoteles boutique; con calles limpias y arboladas y habitantes que recuerdan el pasado en sus jardines. Como dato curioso, aquí se encuentra el rancho El Quelite, famoso por ser un criadero de gallos de pelea, en donde entrenan a estos guerreros alados. Si se corre con suerte, presenciar el Juego de Ulama, de origen prehispánico y que sólo se practica en Sinaloa.

Una alternativa más para los exploradores de sabores se encuentra en el pueblo La Noria, en donde se encuentra la destilería Los Osuna, planta en donde elaboran un gran destilado con el agave tequilana webber -agave azul-. En sí es un tequila (aunque oficialmente no se le puede llamar así debido a la denominación de origen) y afirmo que elabora un mejor producto que los populares marcas de tequilas conocidos por todos. Allí se puede conocer el proceso de producción del destilado, elaborado en unas hermosas instalaciones de tipo colonial, además de poder degustar sus tres productos: blanco, reposado y añejo.

Más adelante está el pueblo de La Noria, un lugar con menos de 800 habitantes. Este lugar fue alguna vez paso de los españoles y arrieros para llegar a las minas y por eso, cuentan los lugareños, nació la localidad.

El sitio es el hogar de varios artesanos especialistas en la talabartería: el arte de hacer objetos de piel, tales como huaraches, cinturones, bolsas o sillas de montar. Aquí todos aprenden de todos y la enseñanza de transmite de generación en generación.

Sin duda Mazatlán sorprende al viajero que cree conocer las playas mexicanas, este es el destino perfecto para exploradores que buscan un lugar vacacionar, en donde sea posible conjugar el sol y la playa con la historia, esto sin el enfermizo fenómeno de gentrificación, cediéndole lugar a la tradición legendaria, hoy un gran lujo si consideramos que estos sitios se cuentan con los dedos de una sola mano.

A mí regreso a una lluviosa y melancólica Ciudad de México, bajo del taxi y una conductora acelera en cuanto cambia el semáforo, tengo que correr para evitar ser atropellado. No me molesta su desesperación, después de todo ella no estaba hace unas horas en Mazatlán.

MAGLARES ISLA DE LA PIEDRA

Un nuevo recorrido para los aficionados a la naturaleza es un tour por los manglares en la Isla de la Piedra. Se trata de un paseo en bote a través la marisma en donde habitan manglares, diversas especies de aves y otros animales, hasta llegar una playa totalmente sola y muy bonita, dispuesta para los visitantes.

MAZATLÁN, EL ORIGEN

De origen nahuatl, la palabra Mazatl quiere decir lugar de ciervos y venados, y es precisamente el nombre de una de las tres islas que le han dado simbología a Mazatlán: Isla de Venados, Isla de Lobos e Isla de Pájaros, todas con tranquilas playas que esperan las  visitas que llegan en pequeñas embarcaciones o en vehículos anfibios que parten de algunas áreas de la zona hotelera.

MAZATLÁN EN LA RED

mazatlan.gob.mx/turismo/

DÓNDE DORMIR

Holiday Inn Resort es el hotel mas nuevo sobre la playa en la Zona Dorada de Mazatlán, justo en el corazón comercial y financiero. Cuenta con 164 habitaciones, todas con vista al Pacifico mexicano. El restaurante Concordia ofrece deliciosos platillos de la región.

Para los entusiastas de la fotografía esta el Skybar El Vigia, localizado en la parte superior del complejo, desde donde se admira el océano que enmarca a la hermosa Isla de Venados, la mayor de las tres islas de Mazatlán consideradas Patrimonio de la Humanidad.

ihg.com/holidayinnresorts

DONDE COMER

FRESCO RESTURANTE

Aguachiles, cebiches, almejas chocolate y los tacos de lengua con camarón nos dejaron babeando. Un sitio muy recomendable, ubicado frente a la Plaza Machado.

es-la.facebook.com/frescococinadelmar

LA COSTA MARINERA

Excelente restaurante y de buen ambiente. Aquí escucharás música regional al son de tríos, mariachis, banda o los mismos meseros, que incluso han grabado CD´s. Con suerte  puedes compartir tu platillo con algún artista famoso.

es-la.facebook.com/lacostamarinera

RESTAURANTE CASA 46

casa46.com.mx

EL MESÓN DE LOS LAUREANOS

elmesondeloslaureanos.com

TOUR LOS OSUNA

huanacoa.com/es/quienes-somos/los-osuna

LUGARES CLÁSICOS

Área Residencial, incluyendo el Campo de Golf de El Cid, el Clavadista, y monumentos como El Pescador y el Monumento a la Vida, Olas Altas (Viejo Mazatlán), el Cerro del Vigía (magnífico lugar para tomar fotografías de la ciudad), la Catedral, el Mercado Municipal, el Teatro Ángela Peralta y la Plazuela Machado.

UN DESTINO FAMILIAR

Mazatlán no es un destino planeado y diseñado para ser únicamente un centro turístico. Mazatlán es un lugar auténtico que ha visto desfilar muchos acontecimientos de nuestra historia. La ciudad posee un hermoso centro histórico lleno de sugerentes bares y cafeterías,  la catedral tiene una fachada increíble y la población ha mantenido la inmensa playa del malecón limpia de basura y playas privadas.