La mayor tentación de Cancún

 

La atmósfera te contagia desde el primer minuto. Sabes que estás llegando a un lugar diferente, fuera del estereotipo de un hotel en el que todos los movimientos del personal y de los huéspedes se rigen conforme a ciertos comportamientos preestablecidos. Acá no. Desde que ingresas al complejo te invade una sensación de libertad acompañada por un toque de relajación. Ni siquiera has terminado de hacer el check-in, pero en el fondo ya sabes que algo excitante está por ocurrir.

Cuando menos te lo esperas, ya estás en la Sexy pool rodeado de gente que está experimentado la misma sensación de libertad que tú. Su actitud desenvuelta y festiva los delata. La piscina y sus alrededores son una fiesta. Música a cargo del DJ residente, tragos y actividades que mantienen todo el tiempo la energía y la vibra del lugar. Uno de los juegos preferidos es el beer pong con castigos que suben la temperatura y que incitan a caer en la tentanción, y otro muy popular es el concurso de posiciones sexuales, en el que las parejas dan rienda suelta a su imaginación.

Después de una jornada extenuante, no cae nada mal un momento de relax. Y para eso está la Quiet pool, un espacio sin música, más para descansar, tomar el sol, relajarse en el jacuzzi o tomar una bebida en el bar que está al pie de la piscina, pero sin la algarabía que se encuentra del lado “sexy” del hotel. Les seré sincero. Esta es una gran opción para quien busca un descanso, pero por alguna razón (que empieza con “f” y termina con “iesta”), la gran mayoría opta por el lado divertido y eso es justamente lo que hace que esta alberca cumpla su propósito: nadie te molesta.

Mi momento favorito llega al caer la noche. Con las fiestas temáticas, la diversión nunca termina en este paraíso. Cada día de la semana hay un tema diferente, muy bien preparado y muy bien amenizado por el personal del hotel (la verdad es que nos hicieron sentir como en casa), y los invitados también hacen su parte llevando el outfit que amerite la ocasión. La fiesta en pijama es de las más divertidas (¿y qué pasa si uno duerme como Dios lo trajo al mundo? Se los dejo de tarea?), pero la noche mexicana no se queda atrás, animada por un espectáculo de charros, escaramuzas y mariachis. Y así, cada día, todos los días de la semana, encontrarás en Dash una fiesta-tema diferente.

Eso sí, dentro de todo el desenfreno que pudiera esperarse, hay ciertas actitudes que no se pueden pasar por alto, lo que garantiza que cada huésped marcará sus propios límites. Esto lo podemos sintetizar en un NO es NO. Si me preguntan cuál es la compañía ideal para asistir, les diría que ¡todas! Ir con tu pareja puede convertirse en una de las vacaciones más divertidas que habrán experimentado en su relación. Y créanme, hay desde parejas súper jóvenes hasta algunas que, a ojo de buen cubero, podrían estar celebrando sus bodas de oro. Es también un sitio ideal para una despedida de soltero o soltera, puesto que lo tienes todo dentro del hotel: bebida y comida incluida, fiesta, bar, antro, mujeres y hombres, según sea el caso.

Si no les he hablado de las habitaciones es porque lo de afuera te atrae tanto, que reduce los tiempos para estar dentro de ellas. Pero eso no quiere decir que no tengan un toque tremendamente sexy, gracias a la inspiración de Karim Rashid, el creador del concepto de minimalismo sensual. Allí predominan las curvas sensuales y los colores brillantes. Se los digo desde ya: no son los típicos cuartos aburridos que encontramos en un hotel ordinario, pues no cualquier lugar tiene la capacidad de estimular nuestras vibras más sensuales y divertidas.

Si ya estás en edad de beber y votar, ¡tienes que conocer este sitio! El mood en el que quieras venir ya lo decidirás tú. Si se te antoja viajar con tus amigos o prefieres hacerlo con tu pareja, da igual. Al fin y al cabo, todos terminarán por rendirse a la mayor tentación de Cancún.