Irapuato, Guanajuato, mucho más que fresas

Por Pedro Escobar

¿Listos para viajar a una de las ciudades con más historia, encanto y gastronomía de Guanajuato? Sí, lo sabemos, normalmente pensarías en las esplendorosas calles de San Miguel de Allende o los románticos callejones de Guanajuato Capital, pero te invito a cambiar de aires por una vez y comprobar que Irapuato es mucho más que fresas.

1. Tour de Ex Haciendas de Irapuato

El nombre de Irapuato tiene dos orígenes posibles: Eraitzicutzio de raíces Purépechas, que quiere decir "Lugar donde se ve la Luna. La segunda, surge de los vocablos Irap: "Cerro o cosa redonda"; Hua;"emerge en una llanura" y "To": terminación que nos da el topónimo de "Irap-hua-to" que significa: "cerro que emerge de la llanura".

La ciudad se asentó en 1545 entre las haciendas que alguna vez detonaron el desarrollo agrícola aprovechando las aguas del río Silao.

De esta época quedan tres magníficos vestigios ubicados a unos minutos del centro de la ciudad y que puedes conocer en el tour de haciendas que organiza la oficina de turismo de Irapuato:

  • Hacienda El Copal. Actualmente, alberga el colegio de agronomía de la Universidad de Guanajuato. Es la ex-hacienda mejor conservada, ya que su casa de hacendados fue acondicionada para albergar aulas y la iglesia sigue en uso de la comunidad. Destaca en esta construcción virreinal el uso de cantera verde, bastante inusual en el bajío.
  • Hacienda San Miguelito. Una de las haciendas en las que aún vive la familia que la adquirió desde hace décadas. Aún puedes ver en el granero las ventanas originales y el aljibe original usado para almacenar agua. Es una de las haciendas más bonitas y mejor conservadas, ya que se acondicionó para funcionar como jardín de eventos. Hoy en día, es uno de los lugares más peleados por las parejas guanajuatenses para llevar a cabo su boda.
  •   

    Hacienda La Caja. A pesar de pertenecer a un particular, puedes admirar su jardín y su fachada la que te transporta a la época en la que el general insurgente Francisco Xavier Mina la tomó como cuartel general aprovechando su fortificación con almenas y contrafuertes. La colección de arte sacro que resguarda su capilla bien vale la pena la visita.

2. Ruta de la fresa

Para conocer lo importante que es la fresa para Irapuato, existe desde hace algunos años la ruta de la fresa. Un recorrido turístico que propone una experiencia única: llevarte a los campos de cultivo para que tu mismo cultives las suculentas fresas que te llevarás a la boca.

El paisaje de los campos de cultivo de fresa es espectacular.  Túneles de cientos de metros de extensión se pierden en el horizonte. Aunque el sol apenas asoma, dentro de los macrotúneles, el clima se incrementa 8 grados favoreciendo que cientos de miles de plantas de un verdor esplendoroso, llenos de flores blancas y frutos rojos reciban al visitante con la abundancia característica de la tierra mexicana.

El tour de la ruta de la fresa incluye transporte, visita guiada, recolección, almuerzo y una visita guiada a la fábrica de conservas y mermeladas de La Cristalita, parada obligada para regresar a casa con el souvenir perfecto de tu visita a Irapuato.

3. El centro histórico. Sus murales, su historia y sus leyendas

El centro de Irapuato está lleno de anécdotas y leyendas que todavía hoy, se siguen recuperando del olvido. El jardín principal, destaca por una torre de reloj con mucha historia: Se dice que cuando Álvaro Obregón estuvo en Irapuato, pasaba mucho tiempo en la plaza principal y como no podía usar reloj de pulsera, debido a que había perdido un brazo en la lucha armada, decidió mandar a poner un reloj, el cual todavía funciona.

A un costado del palacio municipal podrás observar el mural “Identidad” obra del maestro irapuatense Salvador Almaraz López. Una serie de mosaicos de distintos tamaños y colores conforman  este mural en el que se aprecia el nacimiento de la ciudad a través de la mezcla de razas, ideologías y costumbres.

4. Un paseo por ZooIra, el zoológico de Irapuato

El Zooira, como llaman los habitantes locales al zoológico de Irapuato, fue pionero en reproducir en cautiverio ejemplares de jaguar mexicano y del águila real, el símbolo y escudo de nuestra bandera mexicana.

A través de talleres como la Granja Escuela, los niños aprenden con los expertos el respeto y los cuidados que deben de tener con los animales. Lo mejor de todo es que por sólo $50 puedes tener una experiencia única y alimentar a la majestuosa jirafa Ken. Mientras la acaricias y le das de comer, la veterinaria del zoológico te explicará todo sobre ella y la importancia de cuidar a ejemplares tan bellos y fascinantes. 

Gracias a estos esfuerzos, a favor de la concientización del cuidado animal, el Parque Zoológico de Irapuato es un referente de conservación a nivel nacional e internacional y un lugar que vale mucho la pena conocer, ya que cuenta con una excelente colección de monos, felinos, aves y hasta hipopótamos.

5. De paseo por el Fresibus

El Fresibus es un simpático autobús descubierto que te llevará a explorar los monumentos históricos de la ciudad de Irapuato. Conocerás la casa del emperador Iturbide, el monumento a los Niños Héroes, la plaza de los fundadores y el estadio mundialista Sergio León Chávez, donde jugó la selección rusa en el mundial de México 86.

También conocerás la iglesia de San Francisco de Paula, más conocida como San Francisquito, célebre por sus leyendas sobrenaturales. Se dice que la gente que acude a este templo siente una presencia extraña que no se percibe en otras iglesias ya que las campanas llaman a misa a las 12 de la noche movidas por el viento. Hay quienes afirman que en ocasiones se puede ver a un sacerdote oficiando la misa a las ánimas, quienes son los únicos que acuden al llamado. Esta leyenda surgió porque en este templo, desde hace mucho tiempo, se realiza la Adoración Nocturna el cuarto sábado de cada mes.

¿Quieres conocer más rincones de irapuato que vale la pena conocer? Para más información, visita http://turismoenirapuato.gob.mx/