Islas Galápagos, todo lo que debes saber en 7 spots

Texto: Andrea Mendoza Galindo. Fotos: Pepe Treviño.

Imagina recostarte en la arena junto a un lobo marino, que una iguana se acerque a comer contigo, que una tortuga duerma a tu lado o que un flamenco pose para una foto, todo esto es posible y sólo podría suceder en Galápagos.

Hace 182 años, el científico que revolucionó la historia de la evolución, fue a las Islas Galápagos a probar que la selección natural es la responsable de la sobrevivencia de algunas especies sobre otras. La elección geográfica de Darwin no fue fortuita, este lugar es un oasis para la exploración y descubrimiento de la naturaleza, se distingue por tener una biodiversidad gigantesca tanto de flora como de fauna, más todas la especies endémicas que resguarda.

La zona, oficialmente llamada Archipiélago de Colón, pertenece a Ecuador desde 1832 y es una de las 24 provincias que constituyen el país. Está conformada por 13 islas grandes y 6 pequeñas, 102 islotes y varias rocas gigantescas. En el territorio habitan apenas unas 25 mil personas, casi todas están distribuidas en tres asentamientos principales: San Cristóbal, Isabela y Santa Cruz.

Hay que hablar de algo muy significativo acerca de las islas, su principal actividad económica es el turismo pero fue la afluencia masiva de turistas la principal razón por la que en 2007 toda la periferia se declaró en peligro. A partir de entonces se reguló de manera estricta la entrada y salida de viajeros, sólo para que tres años después salieran de la lista de patrimonios en peligro de extinción pero con la promesa de evitar que el turismo se saliera de control.

¿Cómo llegar?

Después de todo el breviario cultural lo que nos importa saber primero es cómo llegar. Pues bien, tanto para arribar como para hospedarse lo más sencillo es buscar en las tres islas más grandes del archipiélago, es decir, San Cristóbal, Isabela y Santa Cruz. Actualmente, hay sólo dos aeropuertos: uno en Baltra (muy cerca de Santa Cruz) y otro en San Cristóbal. Debido a que el archipiélago tiene muchas islas, otra opción es llegar en crucero y que éste te lleve a cada una de ellas en los días que dure tu viaje, pero dicha alternativa es para viajeros con presupuestos relajados. En caso de que tus fondos no sean tal elevados, conviene más llegar a una isla grande y de ahí buscar pequeños operadores que te lleven a las isletas que te interese conocer.

Te puede interesar: ¿Por qué Cuatro Ciénegas es como las Islas Galápagos mexicanas?

Independiente a tu elección, cuando llegues te cobrarán una cuota de 100 dólares, esto para ayudar a financiar el mantenimiento de los parques y proteger a las especies. A menos que seas ecuatoriano (en cuyo caso la cuota es un poco más baja), todos están obligados a pagar, así que tómalo en cuenta como un gasto necesario. También repara en que necesitas una tarjeta de control de tránsito, su costo es de 20 dólares y te la pedirán tanto para entrar como para salir.

El tipo de cambio, al igual que en Ecuador, es el dólar estadounidense. En general, las islas no son económicas, y aunque puedes encontrar hospedaje muy barato o muy caro, todo lo demás es extra, sobre todo cuando quieres conocer varias isletas.

Isla Isabela

Tan sólo este pedazo de tierra ocupa el 60% de la superficie total de la zona, se formó gracias a la fusión de seis volcanes y es la única del archipiélago que es atravesada por la línea del ecuador. Aquí está el segundo cráter más grande del mundo y aunque no es la zona con más animales, sí tiene varias colonias que vale la pena visitar.

Muchos pingüinos viven en el lado oeste, en Puerto Villamil, y como están acostumbrados a recibir visitas, fácilmente puedes hacer snorkel con ellos y acercarte a saludarlos. Por esa zona también hay numerosos nidos de tortugas marinas, durante y después de la época de anidación incluso puedes verlas salir de sus huevos y partir hacia el mar. Muy cerca del puerto se encuentra la Laguna Salinas, un asentamiento de agua que se distingue por ser el hogar de cientos de flamencos que se pasean por ahí sin temor a los humanos.

Una parte no tan divertida de esta isla pero muy atractiva para los viajeros es el Muro de las Lágrimas. Cuando la Segunda Mundial terminó, las tropas estadounidenses dejaron abandonadas las cárceles que utilizaban, entonces los ecuatorianos utilizaron esas instalaciones para llevar a los presos de su país. Un vez allá, el castigo para los delincuentes era alzar una pared de rocas, los hombres cargaban éstas por kilómetros y las apilaban una tras otra, muchos de ellos morían deshidratados o golpeados, por eso el nombre del lugar. Antes de arribar debes recorrer a pie un sendero de 5 kilómetros de longitud y cuando llegues te encontrarás con un valla de 100 metros de largo y 7 metros de alto. El atractivo, además de la pared rocosa, son las escaleras que te dejan apreciar de manera panorámica toda la isla.

El lugar es excelente para hacer senderismo, equitación, observación de aves y otras actividades relacionadas con la naturaleza. Pero por ser también una zona altamente poblada, puedes encontrar bares, restaurantes y hoteles de precios muy variados. Es un buen punto de partida para explorar los demás atractivos de toda la extensión territorial de Galápagos.

Isla Santa Cruz

Puede que Santa Cruz no sea el pedazo de tierra más grane pero definitivamente es el más poblado de todo el archipiélago. Si tu idea de ir a las islas es ver tortugas, éste es el lugar adecuado para conocer a casi todas las especies que habitan, incluyendo las endémicas. Aquí se encuentran las oficinas centrales del Parque Nacional Galápagos y la Estación Científica Charles Darwin.

Dos de las cosas que más llaman la atención son los cráteres inactivos comúnmente llamados Los Gemelos. La zona, por ser volcánica, está llena de vegetación, aunque eso no impide que puedas moverte libremente por los senderos. Principalmente, el lugar es para disfrutar del avistamiento de aves y para caminar. Cerca está el Canal de Itabaca, que a pesar de ser utilizado mayoritariamente por taxis acuáticos, es un buen lugar para ver cómo interactúan los animales marinos con los animales aéreos.

Un imperdible de Santa Cruz es Bahía Tortuga, una playa de arena blanquísima y olas azul turquesa. Sin embargo, aunque a la vista es excelente para meterse a nadar, está completamente prohibido meterse a las aguas. A pocos metros está un manglar en el que sí está permitido entrar, en sus orillas es común ver cangrejos, pelícanos pardos, iguanas marinas y las famosas tortugas galápagos. El acceso no cuesta nada pero es necesario registrarte a la entrada y a la salida.

Te puede interesar: La bomba que formó una de las playas más bonitas de México

Para experiencias más extremas están los túneles de lava. Hace un millón y medio de años había erupciones frecuentes, las cavernas son producto de la lava solidificada que quedó acumulada. Depende del túnel al que vayas puedes entrar con o sin un guía, los más accesibles están a nivel de piso y pocos metros por debajo, pero también hay algunos varados en medio del océano, a éstos únicamente puedes ingresar nadando o buceando.

Si quieres explorar el lado citadino de la isla, entonces debes ir a Puerto Ayora. Además de ser la ciudad más poblada de la provincia, es la que tiene la infraestructura hotelera más desarrollada. En cuanto a hospedaje y comida se refiere, esta zona es la de mayor oferta, tanto para presupuestos holgados como para presupuestos cortos. Existen grandes eco-resorts como Finch Bay pero también hay pequeños hostales, bed&breakfast y pensiones.

Isla San Cristóbal

Los sueños de todos los amantes de los animales se vuelven realidad aquí. Fragatas, lobos marinos, alcatraces, tortugas, delfines y gaviotas son sólo algunas de las especies que aquí habitan y que se pasean como si nada alrededor de toda la superficie.

No puedes dejar de visitar la Playa Lobería, en sus 900 metros de extensión siempre hay lobos marinos tomando el sol o jugando. No te preocupes por alterarlos, están tan habituados a ver humanos que seguramente ellos serán quienes se acerquen a saludar. Lo mejor es que la entrada es gratuita y si eres buen nadador incluso puedes meterte al mar a convivir con las tortugas marinas, peces de colores y los lobos; eso sí, antes de entrar es recomendable rentar un traje de neopreno pues la temperatura del agua es muy baja, la regla básica es que no toques a ninguno de los animales. Puedes llegar caminando desde el aeropuerto o tomar un taxi que a lo mucho te cobrará dos dólares.

Para nadar en una playa no tan helada o para caminar, conviene ir a Punta Pitt. A pesar de que todo el archipiélago funciona para ver aves, esta zona es especial porque sólo aquí se pueden ver algunas especies endémicas. También suelen aparecer por aquí lobos marinos gigantes y ofrece muchas oportunidades de hacer snorkel.

Aquí está la capital de toda la provincia, Puerto Baquerizo Moreno, fue esta la primera zona a la que llegó Darwin hace cientos de años y en su honor se erigió una estatua. Pero a pesar de ser la capital, tiene un estilo de vida no muy ostentoso, si vas a visitarla no encontrarás grandes restaurantes y hoteles pero sí verás lugares de comida local, pequeñas tiendas y, básicamente, la vida diaria de sus habitantes.

De islas, animales y otras curiosidades

Toma en cuenta que gran parte de la extensión total de las Islas Galápagos está protegida, por lo que el acceso a muchos lugares es restringido. Los puntos de partida son las tres islas que mencionamos arriba pero también puedes ir a otras zonas menos concurridas. Por ejemplo: Isla Fernandina, tiene uno de los volcanes más activos del mundo, la última erupción fue en 2009 por lo que aún tiene flujos de lava; Isla Santiago, en sus aguas nadan delfines y tiburones, también se pueden ver pinzones y halcones; Isla Baltra, aquí está uno de los aeropuertos de acceso a la provincia, funcionó como base militar en la Segunda Guerra Mundial así que aún alberga cuarteles militares pero además es de los pocos sitios que tiene las olas adecuadas para hacer surf; Isla Santa Fe, se estima que tiene 4 millones de años de antigüedad, es hogar de la iguana terrestre endémica que únicamente se puede ver en esta isla; por último está Isla Darwin, la única forma de acceder a ella es buceando pero al llegar a sus aguas te recibirán tiburones ballena, tiburones martillo, tiburones de Galápagos, tiburones sedosos y tiburones punta negra.

Te puede interesar: Top 5 destinos para ver animales exóticos

Datos curiosos

Todo el archipiélago es Patrimonio de la Humanidad desde 1978 cuando la UNESCO le concedió el título.

Galápagos es el segundo conjunto de islas con mayor actividad volcánica del planeta, el primer lugar lo ocupa Hawái.

A pesar de tener 5 millones de años de antigüedad, la superficie todavía no termina de constituirse. Las islas Isabela y Fernandina siguen en proceso de formación debido a la alta actividad volcánica, la última erupción sucedió en 2009.

La principal actividad económica de las islas es el turismo, a pesar de estar regulado, se estima que llega un aproximado de 200 mil viajeros al año.

Galápagos no es un zoológico, por supuesto que es maravilloso tener la oportunidad de convivir con muchos animales pero una de las premisas para ir es que no puedes alimentar ni alterar la vida de las especies que ahí habitan. En caso de que alguien viole las reglas básicas de convivencia, está obligado a pagar una multa.

¿Dónde dormir?

Pikaia Lodge es un hotel enfocado en satisfacer a los viajeros amantes de la naturaleza. Su filosofía prioriza la gestión ecologista y la conciencia ambiental y practica el lujo y el confort a partir de esta premisa definiéndolo como: “un nuevo paso en la evolución de la eco-aventura en las Islas Galápagos”.

El hotel procura mantener atmósferas cálidas y previstas de todos los elementos para que la experiencia se convierta en un momento inigualable. Sus amplios espacios acogen seis hermosas suites con pequeñas terrazas cuya vista da al Océano Pacífico. Si se prefiere conservar la privacidad, el hotel además ofrece suites con piscina y patios privados, lo que permite a los viajeros sentirse como en casa.

En cuanto a gastronomía, The Evolution Restaurant lleva la batuta en Pikaia Lodge. Allí se podrá disfrutar de la comida más tradicional de la isla y también de platos foráneos y de mayor contemporaneidad acompañados de los vinos de la casa provenientes de Chile y Argentina.

pikaialodge.com