Mar Muerto: un spa natural y saludable

El Mar Muerto ofrece una impresionante belleza del paisaje al rededor y una vasta cantidad de lugares fascinantes que esta zona tiene para ofrecer, el Mar Muerto es un lugar de tranquilidad, salud e inspiración tanto para el cuerpo como para el alma.

Con alrededor de 45 km de largo y una anchura máxima de 15, es también el lago más salado del mundo, su salinidad alcanza una concentración de casi 340 gramos por litro (diez veces superior a la del Mediterráneo), cosa que permite a los bañistas flotar en sus aguas sin ninguna dificultad; aunque no permite que en su lecho crezcan organismos vivos, de ahí toma su nombre.

Pero en el Mar Muerto hay vida. Debido a la rica composición de minerales que contienen sus aguas, los vapores del bromo y del oxígeno presentes en el aire tienen cualidades curativas; el barro de su fondo, los manantiales termales y el filtrado natural de los rayos solares, convierten al lugar en una zona de salud y terapia. Aquí llegan visitantes de los más diversos rincones del planeta para descansar, curarse y cuidarse en los numerosos hoteles y spas, pero también para gozar de los vistosos paisajes. El Mar Muerto es un importante atractivo turístico donde los visitantes se sentirán renovados con una piel que se ve y se siente más joven.

El aire del Mar Muerto contiene tan alta concentración de oxígeno que notarás la diferencia en tu respiración tanto si estás descansando como practicando deporte.

Alrededor del lago se ha desarrollado una próspera industria turística. Los cuales ofrecen  excursiones a pie, a camello, en jeep, bicicleta o a practicar rapel. Quedan invitados a pasear por los encantadores parajes naturales: Ein Gedi, Aianot Tzukim, Nahal Arugot y Nahal David. También tienes la oportunidad de de visitar sitios históricos como Massada o las cuevas de Qumrán.