Casa Lisa Villa Vera, un lugar para relajarse en Acapulco

Por Deby Beard

Los rincones de descanso a los que siempre regreso se ubican en las playas de nuestro país, donde el murmullo de las olas, el volar de las gaviotas y los cálidos rayos del sol me reciben como con un amoroso abrazo.

Con sol garantizado todos los días del año, Acapulco es un destino favorito al que se ha sumado un nuevo y hermoso destino: La Casa Lisa Villa Vera. Basta con dedicarnos a observar el paisaje desde la ventanilla del coche durante el trayecto de veinte minutos desde el aeropuerto, para llegar a este lugar íntimo y alejado del bullicio.

Más que tratarse de un hotel boutique, es una verdadera casa donde nos miman con cariños y atenciones. La paz y el silencio que se viven en La Casa Lisa Villa Vera son semejantes a un retiro espiritual, rodeado de la máxima expresión de la belleza natural. El tiempo de detiene bajo la fulgurante luz del sol,  pero es el aroma del café recién molido el que nos trae de regreso a la realidad y pronto nos hace sonreír.

Esta coqueta casa tiene tan sólo siete habitaciones, por lo que la intimidad es sólo interrumpida por las suaves caricias del viento, por las formas de las nubes y por el cosquilleo del agua de la alberca privada en nuestros pies. Podemos disfrutar la cocina italiana del Forza Italia que está a 350 metros del alojamiento.

La villa ofrece 7 habitaciones equipadas con una zona de comedor, climatizador, un minibar, caja fuerte,  una plancha y tabla de planchar y un vestidor, y en los baños hay artículos de tocador y un secador de pelo. Además hay una zona especial donde podemos fumar nuestros puros Davidoff bajo el cielo estrellado, mientras se escucha el sonido de los insectos del jardín.

Este hotel tiene una decoración que rememora la arquitectura colonial, con gruesas vigas de madera y formaciones de arcos de ladrillo y piedra. Las habitaciones son amplísimas y con altos techos, marcos de madera en las ventanas, los baños tienen coquetos lavamanos pintados a mano, duchas decoradas con azulejos, muebles de madera de época, hermosos faroles usados como lámparas, y  macetas de barro en las terrazas.

Tiene una terraza solárium y alberca, rodeada de cómodas sillas y tumbonas,  una pista de tenis, y tiene la ventaja de que ser pet friendly, consintiendo también a los animales que son parte de la familia. El jardín es enorme, lleno de palmeras y de un pasto verde y suave, y en su palapa de techo de palma podemos celebrar eventos especiales.

Es un lugar donde nuestra mente y cuerpo se relajan, en cuanto el paisaje se asoma por la puerta nos reencontramos con nuestro ser. La habitación es como un paraíso privado que se llena del rumor de las olas y del viento, del canto de los pájaros y del aroma de la espuma del mar a la distancia.