Acapulco, sol, arena, mar y algo más

Por Deby Beard.

Cuando hablamos de playas, Acapulco tiene el primer lugar en popularidad. No es para menos, con su clima soleado y el mar cálido durante todo el año, es un destino ideal para vacacionar, disfrutar del sol y para pasar unos días increíbles en sus playas, como la de Revolcadero. Famosa por su fina arena de tonos grisáceos, su hermosura sedujo a Daniel K. Ludwing, un hombre visionario que decidió adoptar a esta playa como su hogar y construir uno de los hoteles más emblemáticos de Acapulco.

Desde su diseño y construccón en 1971, el ahora hotel Princess Mundo Imperial se ha modernizado tanto como Punta Diamante, la zona más nueva y moderna de Acapulco, siendo este exclusivo y lujoso hotel uno de los que ha contribuido a su posicionamiento. El hotel rompe con los estilos clásicos y con las expectativas, siendo su diseño inspirado en una antigua pirámide azteca un punto de referencia geográfico y de buen gusto. Sus cinco albercas son una delicia sensorial, una de ellas transporta la playa al hotel al ser de agua salina. Además de estar rodeado de vegetación y aves, también posee su propio lago, flamingos y cisnes.

Sus imponentes torres se elevan sobre un hermoso jardín de 580 hectáreas, un edén de exuberancia tropical regado con la brisa del Océano Pacífico. Desde los ventanales de sus más de 400 habitaciones, se tienen impactantes vistas al mar, a la playa o al campo de golf, que aunadas a la comodidad de los servicios, transforman al Princess en una escapada íntima perfecta. Más que un hotel, este palacio ofrece a sus invitados un ambiente de lujo y confort, rodeado de maravillas naturales. Se encuentra a poca distancia de la Laguna de Tres Palos, un remanso natural de 15 km donde se observan garzas y aves acuáticas; y el mar de la playa Revolcadero, a pesar de ser abierto, es tranquilo para nadar o para recorrer a caballo.

El campo de golf del Princess Mundo Imperial es el lugar de ensueño, donde el sentido del Joie de vivre se rodea de la exuberancia tropical de Acapulco, teniendo a la playa Revolcadero como fondo. Cada golpe es un momento irrepetible, pues el clima cálido y el viento fresco son, a la vez que alicientes para los sentidos, marcadores de nuevos retos a nuestras habilidades en el juego. Eso es lo que hace tan especial a este campo, el entusiasmo que se siente en el cuerpo por vivir un nuevo desafío rodeado de los más dulces placeres.

Así como jugar golf es una excelente ocasión de recibir las caricias del sol, rodeados de la más exclusiva belleza y lujo, en el spa del Princess Mundo Imperial el paso de las horas se suspende. Bajo una auténtica palapa con techo de paja, los tratamientos del spa logran que el cuerpo armonice con el clima cálido de Acapulco. Cada uno de sus tratamientos terapéuticos se enfocan a la relajación, depuración, renovación, revitalización y belleza, mediante la armonización de los elementos naturales de la tierra y del mar.